Squeesito

Una parte diferente y a la ves igual de mi

Una cama inmensa para mí solo y la bandeja, no tener que arreglarme y, sobre todo, la alegría inconmensurable de no ser tan pelotudo como una vendedora de colchones que te pregunta cuánto pesa tu pareja.

La soledad, la depresión y los estados patéticos nos conducen a errores que juramos no volver a hacer. Llamar a una ex es como la recaída del drogadicto. Una vez terminada la experiencia adrenalínica, sólo queda vacío y muchas ganas de cortarse las bolas.

Es imposible ser sabío, estoico y coherente las 24 horas del día. Cada tanto hace bien ser un loco de mierda. Elimina toxinas. Dejame tranquilo.

A veces llega el momento de mirar hacia atrás y comparar la diferencia entre dos puntos específicos de nuestra vida, para a partir de esto, y bajo la luz de los nuevos datos, hacer una reinterpretación de nuestra forma de ser.

El problema no es haberse acostado con un desconocido, ni que luego de la borrachera el sorete no recuerde tu nombre. Tampoco molesta su bohemia desmedida, ni su carácter de infiel. El problema es que te encanta. "Cuando hay hambre, no hay pan duro."